En Argentina, solemos confundir "educación pública" con "educación estatal". Creemos que la única forma de que el Estado garantice el acceso a la enseñanza es administrando cada escuela, cada programa y cada sueldo docente. Sin embargo, hace más de 60 años, el Nobel de Economía Milton Friedman propuso una idea que hoy vuelve a estar en el centro del ring: el subsidio a la demanda.
1. El dinero debe seguir al alumno, no a la estructura
Friedman argumentaba que el Estado tiene un interés legítimo en que todos los niños reciban un nivel mínimo de educación (para vivir en democracia), pero eso no significa que el Estado deba ser el "dueño" de los colegios.
El paralelismo argentino: Hoy, gran parte del presupuesto educativo se pierde en burocracia, edificios en mal estado y conflictos gremiales. Friedman propone que el Estado entregue un "voucher" o bono a los padres para que ellos elijan la escuela (pública o privada) que prefieran.
2. La competencia como motor de calidad
¿Por qué el servicio de telefonía o de los supermercados mejora constantemente y la educación estatal parece estancada en el siglo XIX? Friedman responde: falta de competencia.
Si una escuela estatal es mala, los padres no pueden "castigarla" yéndose a otra, porque están atados por el código postal o el presupuesto.
Bajo el modelo de Friedman, si las escuelas tienen que competir por atraer alumnos (y sus respectivos vouchers), se verían obligadas a innovar, mejorar los salarios de los mejores docentes y ofrecer mejores resultados para no quebrar.
3. Evitar el "Adoctrinamiento Estatal"
Friedman, un liberal clásico, temía que el control estatal total de la educación se convirtiera en una herramienta de propaganda política.
En la "economía criolla": Este punto resuena fuerte en Argentina, donde el debate sobre los contenidos curriculares y la politización en las aulas es constante. Al descentralizar la elección, Friedman busca que la educación sea plural y responda a los valores de las familias, no del gobierno de turno.
4. ¿Es una solución para la desigualdad?
Muchos críticos dicen que este modelo beneficia a los ricos. Friedman sostenía lo contrario: los ricos ya eligen. Son los sectores vulnerables los que están "presos" de la peor escuela de su barrio. Darles un voucher es darles el poder de salida que hoy solo tiene la clase alta.